Arequipa, apodada la Ciudad Blanca por el deslumbrante blanco de sus edificios de sillar, está llena de tesoros arquitectónicos. Pero si hay un lugar que encarna la historia, la espiritualidad y la estética de la ciudad, es sin duda el […]
Arequipa, apodada la Ciudad Blanca por el deslumbrante blanco de sus edificios de sillar, está llena de tesoros arquitectónicos. Pero si hay un lugar que encarna la historia, la espiritualidad y la estética de la ciudad, es sin duda el […]